Etro primavera-verano 2027: 4 ideas de la colección «Halo» para tu armario

El pasado 23 de septiembre, Etro subió a la pasarela de la Milano Fashion Week con «Halo», su colección primavera-verano 2027. No es un desfile cualquiera: es el primero firmado íntegramente por el equipo de diseño interno de la marca desde la marcha de Marco De Vincenzo, que hasta hace unos meses ocupaba la dirección creativa.

Historia de Etro: una casa italiana con más de medio siglo de trayectoria

Para entender hacia dónde mira ahora Etro conviene mirar primero hacia atrás. La marca nació en Milán en 1968, cuando Gimmo Etro fundó una empresa textil especializada en tejidos nobles como la seda, el lino o la cachemira, con diseños y colores propios. El estampado que hoy es sinónimo de la casa, el paisley, no llegó hasta 1981, pero desde entonces no ha dejado de reinventarse temporada tras temporada.

En los años siguientes, la marca sumó marroquinería y colecciones de ready to wear masculino y femenino, y en 1996 debutó oficialmente en la pasarela de Milán. Durante años, la dirección creativa quedó repartida entre los hijos del fundador, hasta que en 2022 Etro rompió con su tradición familiar y fichó por primera vez a un diseñador externo, Marco De Vincenzo. Su marcha a comienzos de 2026 obligó a la casa a repensar su rumbo, y es justo ese proceso de transición el que se percibe en esta nueva colección.

Etro primavera-verano 2027: «Halo», una colección pensada como un estado, no como un look

El equipo de diseño interno planteó esta colección como una presencia flotante y aérea, capaz de acompañar a una mujer en los distintos momentos de su día. Por eso el desfile no se construyó como una sucesión de looks aislados, sino como un recorrido cromático que arrancaba con tonos empolvados y suaves, pensados para las horas de luz, y se oscurecía progresivamente hacia el berenjena a medida que avanzaba hacia la noche.

Espíritu boho de los años 70

El espíritu boho de los años 70 seguía muy presente en vestidos diáfanos y con volantes, uno de los puntos más fotografiados del desfile.

El paisley, con un acabado más ligero

Etro no ha renunciado a lo que la hace reconocible. El paisley volvió a aparecer una y otra vez, aunque con un tratamiento distinto al habitual. La casa lo trabajó con un efecto desteñido y suave en caftanes estampados, cortavientos de nylon y blusones de ante o denim, donde el motivo se reinterpretaba a través de parches tonales.

Una paleta que va del día a la noche

El tránsito cromático, de los tonos empolvados a tonalidades más chocolate o berenjena, es quizás el hilo conductor más claro de toda la colección, y una idea fácil de trasladar al armario real: piezas versátiles que acompañan desde la mañana hasta la noche sin necesidad de cambiarse por completo.

Cómo se ha recibido la colección Etro primavera-verano 2027

No todas las lecturas del desfile han sido positivas. Parte de la crítica especializada ha señalado que, pese a la paleta cuidada y al confort de recurrir a los signos de identidad de la marca, la propuesta resultaba algo deslavazada y le faltaba sustancia. Es una lectura que resume bien el momento que atraviesa Etro: una casa con una historia y un ADN viajero muy reconocibles, en busca todavía de la voz creativa que sepa traducirlos a la próxima década.

La colección primavera-verano 2027 de Etro es, sobre todo, un ejercicio de transición. Mantiene los códigos que han hecho reconocible a la marca durante más de 50 años, como el paisley, el aire boho y el espíritu viajero, pero los presenta con una mano más ligera, casi etérea. Habrá que esperar a las próximas temporadas para ver hacia dónde termina de evolucionar la casa italiana bajo su nuevo equipo creativo.

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