Si pensabas que el encaje era solo para el verano, esta temporada te hará cambiar de idea. Es un tejido que solemos asociar al buen tiempo o a las prendas de fiesta, pero cada vez se lleva más combinado con materiales de invierno como la lana, la pana o el cuero, y ese contraste es precisamente lo que lo hace interesante en los meses fríos, una de las apuestas más claras de la temporada otoño-invierno.
Por qué el encaje funciona también en invierno
Las pasarelas de firmas como Valentino y Dolce & Gabbana han mostrado esta temporada faldas y blusas de encaje combinadas con prendas de abrigo, algo que hace unos años apenas se veía. La clave está en la mezcla de texturas: el encaje aporta ligereza visual, y las prendas de invierno le dan el peso y la calidez que le faltan por sí solo. El resultado es un look que no se siente fuera de lugar en pleno invierno, siempre que se combine bien.
Cómo combinarlo según la ocasión
Para el día a día, una blusa de encaje con vaqueros y un jersey fino encima funciona bien: se ve el encaje solo en el cuello o los puños, sin que resulte demasiado. Para un look de oficina, una falda de encaje en tono oscuro (negro, granate o marrón) combinada con un jersey de cuello alto y botines queda sobria sin perder el punto diferencial. Y para una cena o un evento, el encaje puede ir solo, sin capas encima, combinado con medias opacas y un abrigo largo que se quita nada más llegar.
Una combinación que funciona especialmente bien es mezclar encaje con cuero: una falda o pantalón de cuero con una blusa de encaje encima rompe la delicadeza del tejido y le da un punto más desenfadado, sin que se vea como una prenda solo para ocasiones formales.
Errores comunes al llevar encaje en invierno
El fallo más habitual es llevar encaje sin nada debajo en pleno invierno, algo que además de dar frío suele quedar poco favorecedor si la prenda es de calidad baja y se transparenta de forma poco favorecedora. Otro error frecuente es combinarlo con demasiados estampados o texturas a la vez: el encaje ya tiene mucho detalle visual por sí solo, así que funciona mejor rodeado de prendas lisas.
Cómo cuidar las prendas de encaje
El encaje es un tejido delicado que se puede estropear con facilidad si no se lava bien. Lo más seguro es lavarlo a mano con agua fría o, si se mete en la lavadora, hacerlo dentro de una bolsa de malla y con un programa delicado. Conviene evitar el suavizante, porque puede debilitar las fibras, y secarlo siempre extendido, nunca colgado, para que no pierda la forma. Al guardarlo, es mejor doblarlo con cuidado en lugar de colgarlo en una percha fina, que puede deformar el tejido con el tiempo.
Un tejido que ya no es solo de temporada
El encaje ha dejado de ser una prenda que se saca solo en verano o para ocasiones puntuales. Su reinvención esta temporada lo ha convertido en una opción más dentro del armario de cualquier estación, algo que las pasarelas llevan un par de temporadas confirmando. La clave para que funcione en los meses fríos está en la mezcla de texturas y en no tener miedo a combinarlo con prendas que, a priori, parecen su opuesto.



